Los dogmas son las verdades reveladas por Dios y propuestas como tales por el Magisterio de la Iglesia a los fieles, con la obligación de creer en ellas. El dogma de la Maternidad Divina se refiere a que la Virgen María es verdadera Madre de Dios. Fue solemnemente definido por el Concilio de Éfeso (año 431).
Entendiendo y viviendo la liturgia: Lectura del Prólogo de San Juan
Decreto
Lectura del Prólogo de San Juan.
Muy queridos Hermanos y Hermanas:
En el capítulo cuarto, de la IV Carta Pastoral, les manifestaba mi deseo de que sea leído durante los próximos tres años, el Evangelio de San Juan, con la finalidad de que cada creyente y comunidad descubra en su lectura nuevas luces que inspiren su acción y programación pastoral. Para lo cual, les ofrecí algunas “claves de lectura” que puedan ayudarnos a recobrar, renovar e intensificar la intencionalidad de la acción pastoral caminando juntos detrás de Jesús como discípulos y misioneros.
En el Prólogo de San Juan (1,1-18) se encuentra la síntesis de la fe Apostólica (Cfr Mensaje Juan Pablo II, 3 de junio 1987), centrado en el Misterio de la Encarnación: Jesús es el Verbo, Aquel que Es desde toda la Eternidad, que se ha hecho carne, y nos muestra el rostro de Dios, esclareciendo el misterio del hombre (Cfr. GS 22). Es por ello que, por las presentes letras y con mi autoridad ordinaria decreto que, en todas las misas dominicales del año 2017 a partir del 01 de enero, después de la oración de Post-comunión, se lea el Prólogo del Evangelio según San Juan en su versión Litúrgica. Exceptuando el domingo de Ramos y la Vigilia Pascual.
Encomendamos a Nuestra Señora del Roble nuestro Plan de Pastoral, para que dejándonos penetrar por la Palabra, Luz verdadera que ilumina a todo hombre (Jn 1, 9), podamos llevar a cabo una auténtica renovación misionera.
Dado en la Sede del Arzobispado de Monterrey a los 15 días del mes de diciembre del Año del Señor 2016.
Atentamente:
+ Mons. Rogelio Cabrera López
Arzobispo de Monterrey
Entendiendo y viviendo la liturgia: Sagrada Familia
La fiesta de la Sagrada familia se celebra el domingo que cae entre la Octava de Navidad (25
de diciembre al 01 de enero) ó el 30 de diciembre si no hay un domingo entre estos dos días.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Navidad
La Navidad (latín: nativitas, «nacimiento») es una de las fiestas más importantes del Cristianismo –junto con la Pascua y Pentecostés–, que celebra el nacimiento de Jesucristo en Belén. Expresamos nuestra fe con el culto de Latría (latín: adorar) al Niño Dios.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Alegres
A este tercer Domingo de Adviento se le llama “Gaudete” (alegres) porque así inicia la antífona
de entrada. Tiene como fin animarnos a continuar con la preparación de la solemnidad de la
Natividad del Señor. El color característico de este día es el rosa.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Adviento
La palabra latina “adventus” significa “venida”. En el lenguaje cristiano se refiere a la venida de Jesucristo. La liturgia de la Iglesia da el nombre de Adviento a las cuatro semanas que preceden a la Navidad, como una oportunidad para prepararnos en la esperanza y en el arrepentimiento para la llegada del Señor.
El color litúrgico de este tiempo es el morado que significa penitencia.
El tiempo de Adviento es un período privilegiado para los cristianos ya que nos invita a recordar el pasado, nos impulsa a vivir el presente y a preparar el futuro.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Año Litúrgico
El Año litúrgico se fija a partir del ciclo lunar, es decir, no se ciñe estrictamente al año calendario. La fiesta más importante de los católicos, la Semana Santa, coincide con la fiesta de la “pascua judía” o Pesaj, misma que se realiza cuando hay luna llena. Se cree que la noche que el pueblo judío huyó de Egipto, había luna llena lo que les permitió prescindir de las lámparas para que no les descubrieran los soldados del faraón.
La Iglesia fija su Año litúrgico a partir de la luna llena que se presenta entre el mes de marzo o de abril. Por lo tanto, cuando Jesús celebró la Última Cena con sus discípulos, respetando la tradición judía de celebrar la pascua – el paso del pueblo escogido a través del Mar Rojo hacia la tierra prometida – debía de haber sido una noche de luna llena. Hecho que se repite cada Jueves Santo.
Entendiendo y viviendo la liturgia: La Liturgia
La liturgia es un conjunto de acciones de culto en las que manifestamos nuestra adoración a Jesucristo, presente con nosotros en la Iglesia, de un modo público y en comunidad.
En la liturgia se requiere de los fieles una participación plena, consciente y activa. Las celebraciones litúrgicas tienen un triple significado: recuerdo, presencia y espera.
El Año Litúrgico es el desarrollo de los misterios de la vida de Cristo (su nacimiento, muerte y resurrección), y las celebraciones de los santos que nos propone la Iglesia a lo largo del año.
Los tiempos litúrgicos son: Adviento, Navidad, Epifanía, Primer tiempo ordinario, Cuaresma, Semana Santa, Pascua, Tiempo Pascual, Pentecostés, Segundo tiempo ordinario y termina con la fiesta de Cristo Rey.
El eje del Año litúrgico es la Pascua. Los tiempos fuertes son el Adviento y la Cuaresma.
Entendiendo y viviendo la liturgia: Clausura del Año de la Misericordia
La intención de las misas del pasado Domingo, al clausurar el Año de la Misericordia en la Arquidiócesis de Monterrey, es la gratitud y el reconocimiento hacia la Santísima Trinidad por habernos concedido un tiempo extraordinario de gracia y encomendemos la vida de la Iglesia, la humanidad entera y el inmenso cosmos al Señorío de Cristo, esperando que difunda su misericordia como el rocío de la mañana para una fecunda historia todavía por construir.
