Primer año del Padre Gerardo Flores en SJB

Por Gaspar Bustillos Muñoz

Cómo pasa el tiempo. El padre Gerardo Flores Cárdenas ya cumplió un año  párroco, el pasado 11 de junio, en San Juan Bosco.

Hace un año la parroquia San Juan Bosco estuvo llena de fieles católicos que asistieron, para darle la bienvenida, a la misa concelebrada que presidió el Arzobispo Rogelio Cabrera y participaron el padre Santiago Gutiérrez Sáenz, Rector de la Catedral Metropolitana de Monterrey; los presbíteros Juan José Martínez Segovia y Gerardo Cárdenas ex párrocos de San Juan Bosco y Walter Gómez, decano de la misma.

Entre otros estuvieron también los presbíteros Diego Arrambide de la Garza, Juventino Leal Sosa, Ramiro González, Javier Lozano, Luis Andrés Guajardo e Hilario González, Rector del Seminario de Monterrey.

El padre Gerardo, quien lleva la música por dentro, cuenta con la grabación de dos discos con música religiosa; y estando en el Seminario de Monterrey, en 1988, compuso la obra musical ‘La Vida de Zaqueo’.

También grabó dos discos, uno en 1995, sobre temas para cantar en misa y otro más en el 2000.

El padre Gerardo escribió además cuatro obras: “David”, “San Juana María Vianney”, “Yo estaré con Ustedes” y la “Historia de la Salvación”.

Actualmente el padre Gerardo tiene varios proyectos para la Parroquia San Juan Bosco y la Celebración de los 200 Años del Nacimiento de  San Juan Bosco que será celebrado el 16 de agosto de 2015.

Christianus Ductor 2015

Este 2015 se actualizó la etapa # 1 del curso Christuanus Ductor «Formando Lideres y Discípulos»

Esta etapa se encuentra en Dos Modalidades: Matutina y Nocturna

  • Matutina:
    El Curso dura una semana
    Lunes 15 al 19 de junio de 9 a.m. a 1 p.m.
  • Nocturna:
    El Curso tiene la duración de dos semanas
    Lunes 15 al 19 y 22 al 26 de junio de 7:30 p.m.  a 9:30 p.m.

El costo es de $100 pesos

Fecha Limite de Inscripción: Viernes 12 de junio

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INSCRÍBETE AQUÍ: www.bit.ly/Curso-2015

«¿Cómo ayudaría Don Bosco a los jóvenes en la actualidad?»

Era la época de la revolución industrial, y con ella nacían también las primeras escuelas tal y como las conocemos ahora: laicas, gratuitas y obligatorias. Don Bosco, siempre actualizado y buscando innovar, no quiso quedarse atrás en esta nueva educación.

Ahora, 200 años después, la educación pública sigue siendo igual que cuando inició: alumnos que llegan, alumnos que se sientan, maestros que exponen, alumnos que se van. Pero es claro que las necesidades de los jóvenes y de la sociedad, no son las mismas que hace doscientos años. El mundo está tan avanzado en tantos aspectos, más no en la educación. El alumno se aburre en la escuela porque sabe que puede aprender más con un clic que escuchando a un profesor. Entonces ¿qué se necesita para realmente ayudar a los jóvenes como lo hizo Don Bosco?


Pan.
Así fue como Don Bosco atrajo a tantos jóvenes, pues siendo estos pobres y hambrientos, hacían lo que sea por un pedazo de pan. ¿Cuál sería el pan de hoy en día? ¿Qué es lo que les interesa a los jóvenes? ¿Cuáles son sus gustos y ambiciones? Pues te sorprenderás de saber que son tantas las cosas con las que se puede atraer a un joven, desde futbol, música, baile, etc. Esto es, entrar a su zona de confianza.

Motivación.
Leer y escribir no era algo que hacía cualquier persona en esa época, pero Don Bosco les hizo ver a los jóvenes que ellos podían ser capaces de hacerlo, y así podrían ser personas cultas e instruidas con un futuro prometedor. En la actualidad, muchos de nosotros conocemos a personas que aprendieron a leer y a escribir desde los 4 años, o incluso, en algunos casos, desde los tres. Leer y escribir no nos garantiza un buen futuro, debemos ver más allá, enseñarles a los jóvenes a ser innovadores y creativos, y hacerles ver que ellos pueden ser capaces de hacer cualquier cosa.

El patio.
El juego fue algo fundamental para educar a los jóvenes. Si bien, aquí Don Bosco no les enseñaba a leer y a escribir, sí les enseñaba valores y modales, pues entre el juego y la risa iba convirtiendo a lobos  que peleaban y maldecían, en ovejas que jugaban sana y amistosamente. ¿Cuál sería nuestro patío en la actualidad? Probablemente los videojuegos, las redes sociales, los antros, y muchas más cosas en las que los jóvenes se entretienen por horas y horas.

    Los niños y jóvenes de la actualidad han nacido más avanzados que el sistema educativo al que deben ingresar. Es el sistema el que debe adaptarse a las necesidades e intereses de los alumnos, y no estos quienes deban adaptarse al sistema. Aprendamos de Don Bosco a ser creativos e innovadores para poder construir un mejor Sistema Educativo.

 

Por Gerardo Rodríguez
Boletín Bicentenario – Marzo Abril 2015

XIII Encuentro del Arzobispo con los Jóvenes

En este año se celebrará el XIII Encuentro del Señor Arzobispo con los jóvenes y San Juan Bosco te invita a ir juntos como parroquia.
El evento sera en el seminario menor ubicado San Pedro y se rifaran 3 viajes a Cracovia, Polonia para ir a ver al Papa en la jornada mundial de la juventud 2016

La salida sera del atrio de la parroquia el domingo 14 de junio a las 8 am.
El costo de recuperación sera de $30 para los camiones que se rentarán.

arquidiosesis

Inscribete aquí —— http://goo.gl/forms/uNqfp18V85

Link del Evento: https://www.facebook.com/events/1585869411682380/

BOSCO-OLIMPIADAS CON MOTIVO DEL BICENTENARIO

Con motivo del bicentenario del nacimiento de Don Bosco nuestra parroquia está organizando unas olimpiadas, en las cuales Invitamos a las parroquias del decanato a participar

Deportes: Futbol, Basquetball, Voleyball, Quemados.

Fecha: Sábado 20 de junio de 2015

Lugar: Colegio Regiomontano Contry

Horario: a partir de las 9:00am

Cupo limitado

 

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El costo incluye:

Material deportivo

Premios

Hidratación

Seguridad

 

Fecha límite de pago 17 de junio.

Puede pagar en las oficinas de la parroquia

 

Más información:

Tel. 11582500

sanjuanbosco@arquidiocesismty.org

Inscribete Aquí
https://docs.google.com/a/arquidiocesismty.org/forms/d/1z2cu-LbPs1gG91DjHqul_QGneedp6A79cybdaPF96R4/viewform?c=0&w=1

«Yo decido ser mediocre o ser feliz»

Cuando somos niños todos pasamos por un momento crucial en el que, por alguna decisión nuestra de romper el acuerdo con nuestros padres, rompíamos algo de un gran valor para nuestra familia, nos encontrábamos en el vergonzoso límite de correr y escondernos, o quedarnos allí y asumir la culpa. Esa decisión nos llevaba a dos situaciones complicadas, primero a cargar con esa responsabilidad que nunca nadie se enteraría pero que nosotros mismos recordaríamos a cada instante que fuera posible; o segundo, a asumir los regaños, que iban desde gritos hasta consecuencias como castigos; ambos escenarios no nos llevaban a una emoción agradable, pero esto es la parte más oscura y a su vez, la parte más elevada de la responsabilidad, a pesar del dolor de tener la capacidad de ver más allá que mis emociones, ver lo que transformo cuando me responsabilizo. Por otro lado, existe la parte más deseada de la responsabilidad, la cuál va de un trabajo lleno de esfuerzo que es recompensado por quienes lo alcanzan a percibir, en donde le muestro un dibujo a mis papás y ellos se alegran y lo comparten a todas las personas posibles, estas escenas infantiles constantemente son repetidas en toda la historia de nuestra vida para comprender, que la responsabilidad esta en asumir nuestros actos a cada instante, decidir que soy yo el involucrado conlleve una emoción positiva o negativa.

 

Lo triste es que como humanos nos hemos aferrado a darle a la responsabilidad una connotación negativa o complicada, siendo la responsabilidad un deseo del ser humano, nos hemos rodeado de pensamientos como “no seas flojo, responsabilízate” “trabaja duro”, sin darnos el tiempo de explicar que es gracias a la responsabilidad que el ser humano adquiere su valor y dignidad. Lo que sí es necesario comprender es que este valor indudablemente va definiendo nuestra esencia, quienes somos y que tan capaces podemos llegar a ser como cristianos, en las buenas y en las malas. Ser responsable es amar, ser libre y sobre todo ser feliz.

Amar: Cuando yo amo de verdad, me responsabilizo de tu persona, te procuro, busco tu felicidad y estoy constantemente compartiendo la vida contigo, en lo próspero y sobre todo en lo adverso, en la salud y sobre todo en la enfermedad. Dame amor cuando menos lo merezca porque es cuando más lo necesito, esto es ser responsable y amar.

Ser libre: Shaw nos menciona “La libertad significa responsabilidad; por eso, la mayoría de los hombres le tiene tanto miedo”, mundo entero hemos caído en la errónea idea de que ser libre significa evadir responsabilidad, siendo la libertad todo lo contrario, es por eso que a las personas les gusta depender de alguien, les encanta ser posesionados por otros, cuando yo entiendo que el amor es libertad y la libertad está trazada por la responsabilidad, entonces, te dejo ser quien realmente eres y me responsabilizo, te procuro, me comparto contigo, esto es la verdadera libertad.

Felicidad: Quien se responsabiliza por lo que hace con lo que siente, por su historia de vida, por sus pensamientos y sobre todo por sus acciones, es una persona con una esencia que se va transformando a Dios, es una persona feliz, es una persona que vale la pena tener a nuestro lado, es el tesoro de la humanidad, el responsable no es el extremista del grupo, no el totalmente estructurado, ni el vagamente libre, si no el conscientemente equilibrado, el responsable se cuida y cambia, se protege y es vulnerable, se molesta y es asertivo, se emociona y es afectivo, el responsable es el que en las buenas y en las malas, con su pasado, su presente y su supuesto futuro, decide ser feliz.

 

Por: Jorge Eduardo Gómez de los Santos
Boletín Bicentenario – Marzo Abril 2015

Asi se vivió el 10 de Mayo en San Juan Bosco

En San Juan Bosco se celebra de manera especial el 10 de mayo

Con bellas homilías, el domingo 10 de mayo fueron festejadas nuestras muy queridas mamás de la comunidad de San Juan Bosco. Desde el inicio de las celebraciones, nuestros queridos Padres Gera, Javier y Ernesto hicieron alusión a la importante festividad y dejaron en claro que el más grande amor que recibimos los seres humanos viene por parte de nuestra madre, que el amor más parecido al de Dios es el que nuestra madre nos ha brindado, que los bazos de papá son fraternales pero que ni siquiera ellos se comparan con los brazos de mamá.

Celebramos profundamente a las mamás presentes, a las que están en el cielo y a las mamás de quienes estuvimos participando en las celebraciones eucarísticas. También, nuestros encantadores anfitriones, en base a bellos pasajes bíblicos, establecieron relación entre el comportamiento de Jesús con el de las madres; por ejemplo, en la parábola del hijo pródigo, la reacción del Padre es más parecida a cómo una madre recibiría feliz a su hijo.

Cada Misa concluyó con una bendición especial y con la entrega de una bella rosa roja a cada una de las mamás presentes

Que Dios siga colmando de bendiciones a nuestras queridas mamás y que las sigamos consintiendo mucho.


Por José Francisco Salazar Cantú

“Señor, si así os place…”

“Ahora hemos de trabajar que ya descansaremos en el paraíso”, es una de las frases más recordadas de nuestro santo patrono y quizá la que mejor describe su vida.
Don Bosco fue un trabajador incansable, la fuerza de su alma y el deseo de seguir ayudando a tantos jóvenes parecían no tener límites. Día tras día, sin tomar ningún momento de descanso, entregaba todo el tiempo a sus muchachos, los confesaba, enseñaba, jugaba con ellos y los conocía; y cuando el trabajo físico parecía acabar, su mente no paraba de idear formas de atraer a más niños o maneras de ayudar a alguno con sus problemas. Los amigos sacerdotes aconsejaban a Don Bosco que descansara un poco, pero él, siempre con alegría, continuaba su labor en el oratorio. Nuestro santo encontraba tiempo para todo y no paraba de trabajar para el Señor.
Pero a pesar de que su impulso espiritual y ganas de trabajar por la juventud parecían inagotables, las fuerzas del hombre tienen un límite. Así, en julio de 1846 el estilo de vida de Don Bosco comenzó a deteriorarle la salud.
Un domingo luego de un largo día de trabajo, al llegar Don Bosco a casa su cuerpo no aguantó más y se desmayó. Los médicos le diagnosticaron una bronquitis que rápidamente empeoró y lo llevó a una situación sin esperanza: muy joven aún y con una misión que recién empezada, Don Bosco estaba a punto de morir.
Mientras estuvo grave en el hospital, los jóvenes lloraban desconsolados, pues estaban a punto de perder a la persona que más los quería. Por su parte Don Bosco, con esa paz que lo caracterizaba en los momentos de dificultad, se sentía listo para partir a la casa del Padre. Aunque le dolía dejar a sus muchachos, sabía que la obra que Dios había fundado a través de él, permanecería aún y cuando faltase.
Cuando los jóvenes se enteraron de los malos pronósticos para la vida de Don Bosco, no se quedaron con los brazos cruzados; con su fe fortalecida por las enseñanzas del santo, comenzaron a orar fervorosamente. Los muchachos realizaron visitas al hospital pero, como no les permitían pasar a verlo, hicieron grupos para orar durante todo el día en el santuario. Colocaron veladoras, asistieron a misa y comulgaban, pedían la intercesión de María para que le devolviera la salud a su amigo y maestro, y algunos incluso hicieron ayunos durante varios días. Otros prometían a Dios ayunar durante meses o años y rezar el rosario entero por un mes, un año o durante toda la vida. Todo esto para que aquel joven sacerdote recuperara la salud y con ello, la salud del alma de tantos jóvenes que lo necesitaban.
Esta situación verdaderamente puso a prueba la fe de los muchachos, que con una intención sincera y gran amor, suplicaban por la vida del santo y le pedían a Don Bosco que también rogara a Dios por su recuperación. Pero Don Bosco solo respondía “dejemos que el Señor haga su santa voluntad”. Los muchachos no estaban conformes y después de mucho insistir lograron arrancarle a su amigo y maestro una sola oración: “Señor, si así os place, curadme”. Y entonces quedaron tranquilos pues sentían que solo hacía falta que Don Bosco se dirigiera a Dios para que sus oraciones llenas de fe fueran escuchadas… y tuvieron razón.
A la mañana siguiente de aquella noche crítica, los doctores dieron la noticia esperada: Don Bosco estaba curado. Con ello la felicidad volvió a llenar el oratorio; los jóvenes lloraron y festejaron de alegría, aquel día fue una fiesta que Don Bosco aprovechó para agradecerles las oraciones realizadas con tanta fe y para prometerles que el tiempo que le restara de vida lo dedicaría a ellos, como hasta entonces lo había hecho. Asimismo, les recordó que llegaría un día en que todos deberían morir y precisamente por eso, tenían que aprovechar el tiempo y vivir como buenos cristianos para encontrarse con Dios en el paraíso.
Por instrucciones de los médicos Don Bosco debía descansar por un tiempo, por lo que decidió ir a I Becchi a la casa de su madre, lugar en donde debía recuperar fuerzas y descansar. A pesar de que le aconsejaron que estuviera ahí por espacio de un año, él solo permaneció tres meses, pues su espíritu estaba deseoso de trabajar y su cuerpo ya se lo permitía. Al volver al oratorio lo acompañó su madre, Mamá Margarita, que a partir de entonces se convertiría en fiel compañera y ayuda para realizar su misión.
En este año bicentenario, Don Bosco nos recuerda la importancia del trabajo y de no descansar hasta, como él, conseguir una sociedad más justa. Nos enseña también a cumplir y aceptar la voluntad de Dios en todo momento; es el santo que nos muestra con su vida, que aún en los momentos de dificultad Dios no nos abandona y nos acompaña de distintas maneras.
Por su parte, los discípulos del santo nos dejaron también una lección, una lección de fe, que nos demuestra que el poder de la oración de corazón puede hacer milagros en las situaciones más adversas. Hagamos pues vida las palabras de Don Bosco y el ejemplo de sus muchachos y como ellos, trabajemos con fe para también encontrarnos algún día con ellos, en el paraíso celestial.

Por Paulina Carrillo Gutiérrez
Boletín Bicentenario – Marzo Abril 2015